El sentido homenaje a lo dueños y señores de Bukowski Club

7 04 2008

El pasado miércoles se vivió una emotiva jornada de jam poética en Bukowski Club, en la que varios de los poetas y pintureros que por allí pasamos habitualmente, rendimos un sincero homenaje a la personas que han hecho que un bar como Bukowski Club sea realidad, es decir Inés y Carlos.

Con premeditación, nocturnidad y alevosía tomamos el pequeño escenario que preside habitualmente nuestra nunca bien amada Jennifer. Desde aquí aprovecho para pedir perdón a las personas que no sabían nada de esto y a los fueron solo a leer y se encontraron con esto, pero es que teníamos que hacerlo.

El caso es que dimos un golpe de mano, nos subimos uno por uno a leer y leímos, claro, nuestros pequeños poemas dedicados a ellos y su trabajo. En breve los colgaré todos en Las papeleras de Buk. Además Igor hizo sendos retratos para la ocasión, que como siempre son geniales.

La cosa quedó muy bonita y luego la gente pudo leer sus poemas y seguir disfrutando de la jam poética habitual de lo miércoles.

Además alguien que pasó por allí (Abel Aparicio) ha dejado escrito un precioso post en su blog describiendo aquella noche.

Gracias a ambos por crear el local, gracias Inés, gracias Carlos.

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Isabel García Mellado

16 11 2007

isabel-g-mellado.jpg

Es tan pequeña
que cabe en una gota
y queda sitio todavía
para un manojo de espuma
un jardín japonés de nostalgias
una selva de poemas
de amor y dolor
de besos y mamadas
y una sonrisa que hasta gardel envidiaría.

Es tan pequeña
que cabe en un bolsillo
y queda espacio
para una colección completa
de amores incompletos
o en pelea
unas coletas que llevan años
sin engañar a nadie
y una pizca de rencor
que no siempre es mala brújula.

Es tan pequeña
que cabe en un cuaderno
y sobra espacio
para una voz de microscopio
que te toca las estrellas más ocultas
dos secretos
que nunca cuenta a nadie
y un sendero de vasitos de vino
que va besando de a poco
y por eso los envidian.
Es tan pequeña
que cabe en una mano
y caben todavía
esos suspiros de papel
que no se escapan
todas sus palabras de arena
que se explayan
y una pinacoteca de miradas
que sólo se puede visitar
en días o noches señalados.

Es tan pequeña
que cabe en una lágrima
y en esa lágrima cabe
casi todo lo que importa
aunque a ella
no le importe demasiado.

(Versos que sobran, ante el dibujo del gran Igor Heras. el cabrón se supera a si mismo)

Ilustración de Igor Heras, texto de Carlos Salem





Inés y Carlos

25 06 2007

img_0968.jpg

Autora: Noelia

Hay pocas fotos que hayan conseguido recoger tan bien el espíritu de Inés y Carlos.

Esta, creo, es de las mejores, hecha por la genial Noelia





Daniel Herrera

17 05 2007

Daniel Herrera

Ilustración Igor Heras 

Daniel Herrera por Carlos Salem 

Tiene esa pinta de viajero en el tiempo
al siempre le acaban perdiendo las maletas
y de ser el único espartano
que llegó tarda a las termópilas
porque dormía la resaca
de alguna griega trágica
o de una borrachera clásica.

No me cuesta nada imaginarlo
en la edad media
como al más pobre de los frailes franciscanos
ese sólo tenía para cubrirse
una manta de papel
y temblaba a solas
en la celda peor del monasterio
cuya ventana conducía
casualmente
al patio del burdel.

Creo que lleva dentro su propia torre de babel
una postal
de su barrio natal
allá en la atlántida
y el mapa para llegar
a cierto bar
al que no conviene entrar
antes llamado el aleph.
Pero no creas que el poeta de tristezas
cuando se detiene en nuestros días
se revuelca en el charco de sus penas
(aunque sospecho que le han dado
entre las sábanas
alguna que otra alegría)
el se levanta
construye una escalera de palabras
y sube
sube
y sube
como si no le importara.
Pero al llegar arriba
sonríe para dentro
que es como la sonrisa cura
o como duele
y bien lo sabe
el muy cabrón
suspira
el muy cabrón
y va
y se tira
para volver a empezar
desde el principio
en el tiempo que sea
que será el suyo
mientras queden tabernas y poemas

 .

Retrato presentado anoche el Bukowski Club (C/San Vicente Ferrer, 25)





Leo Zelada

9 04 2007

Leo Zelada

Leo Zelada

Mochilero aplastado por el peso de los libros
espalda mojada de la literatura
contrabandista de versos
de frontera en frontera
perseguidor del aroma de un poema
que será siempre perfume de mujer.

Telonero de Morrison
compañero de Batman sin leotardos
conservador del eco intacto de ese nombre
cuyo sonido tal vez haya olvidado.
Rapsoda de Vallejo
nunca en París
ni en jueves
y sólo cuando la cerveza
se le derrama dentro
en aguaceros de nostalgia.

Descubridor sin brújulas
entre las faldas de la madre patria
a estas alturas ya sabrá
que casi siempre es sólo una madrastra.
El más impuro
de los puristas
tiene un secreto que conozco:
para Leo/Rubén
el ser poeta
es la única manera digna
de seguir andando por la vida
por la poesía
que es su camino
y no sólo su meta.

Por Carlos Salem





Igor Heras

9 04 2007

Autorretrato de Igor

autorretrato del magistral ilustrador y ocasional caricaturista del Bukowski Club

Posee
Una estupenda mala fama
que boceta trazo a trazo
y noche a noche.
Cuando le da por dibujar
dibuja
como lo haría un leonardo
que bebiera dic naranja
en ciertos bares
poco recomendables.
Yo lo he visto llorar
alguna vez
aunque puede
que sólo fuera el humo.
Y aún hay quien lo llama caradura
como si fuera un insulto:
el mundo
ya lo sabes igor
está poblado de caras
demasiado blandas.

Carlos Salem